Meditación: Encuentro con el Ser

Duración: 19 min

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Toma una respiración profunda, deja que tu cuerpo descanse cómoda y relajadamente, pon atención en las plantas de tus pies apoyadas firmemente sobre el suelo, imagina a tu alrededor, la energía que te envuelve que te rodea, imagínate envuelto en un haz de Luz, esta energía tiene color, percibe que color o colores toma, permite que los colores se transformen a medida que los sientas o lo consideres necesario, percibe el movimiento de tu energía.
Vuelve a tomar conciencia, a prestar atención a tus pies, a la planta de tus pies, reposa cómodamente sobre el suelo, imagina cómo unas raíces salen de las plantas de tus pies, imagina cómo esas raíces crecen y se fortalecen, siente la estrecha relación que hay entre tu y la energía de la tierra, permite que tus raíces se nutran de todo aquello que necesites, permítete saber en este momento, aquí y ahora, que es lo que necesitas, y confía en que eso que tu necesitas en este momento llega a ti a través de estas raíces.
Imagina y siente cómo la energía fluye dentro de estas raíces, cómo se irradia y entra a través de tus pies, en tu cuerpo, absorbiendo la energía que necesita, los nutrientes que necesita, la energía nueva y renovada, imagina como fluye dentro de ti, dirigiéndose a tu corazón. Donde se deposita todo el conocimiento toda la sabiduría, la energía de tu corazón, esta la energía de tu vida, imagina de nuevo la energía fluir hacia arriba, hacia la parte superior de tu cuerpo, imagina esta energía proyectándose a través de tu cabeza, hacia arriba, hacia el cosmos, hacia el universo, hacia la fuente, estas conectada, estas conectado, con la energía de la tierra, con la energía del universo, del cosmos, de la fuente, a través de tu propio corazón, siente ambas energías fluir la una hacia la otra a través tuyo, toda tu conciencia, tu atención, en esta fuente que aparece, en esta imagen que aparezca en ti.
Imagina un camino, que aparece ante ti, un camino que se adentra en un bosque con arboles, camina por este camino sintiendo cómo tus pies dan cada paso, cómo tus ojos contemplan cada árbol, cada hoja, cada elemento que aparezca en este bosque que nace ahora en tu conciencia, deja que las imágenes se desarrollen no te preocupes tanto si coinciden o no con las palabras y las imágenes que yo te estoy sugiriendo, deja que las imágenes se desarrollen para ti, las sensaciones, déjate guiar por tu propia sabiduría y en este caminar, por este bosque sabio, percibe que los árboles se abren en un claro, en un gran y luminoso claro, en el centro del cual hay una persona esperándote, acércate a esta persona, lentamente.
Cuando llegues junto a esta persona, sentaros juntos en algún lugar, y pregunta en tu corazón, aquello que te gustaría saber, que necesitarías saber para tu crecimiento, para tu desarrollo, para tu vida, para el día de hoy, pregunta desde el corazón, una pregunta sencilla, la pregunta que primero aparezca en tu corazón, y deja que este Ser que ahora te acompaña te de la respuesta de alguna manera.
Tras una amena charla, tras una amena conversación, miras a los ojos a ese Ser, le das las gracias por el momento compartido, por la sabiduría que te ha proporcionado, y te despides por el momento, hasta una próxima ocasión, y regresas por donde viniste, caminando, tranquilamente, sosegadamente, dejando que en tu corazón se repose la conversación que has mantenido, el reconocimiento, la acepción en tu vida que has experimentado, y estas de nuevo ante esa fuente, y a través del chorro de luz, desciendes cómo por un tobogán hacia tu propio cuerpo, sentado en una silla, y ubícate de nuevo cómodamente en tu cuerpo, toma conciencia de su postura, toma conciencia de ti, aquí y ahora, toma conciencia en el punto energético de tu corazón, y recoge simbólicamente, los dos lazos que hay extendidos, uno hacia arriba, hacia el cosmos, y otro hacia abajo, hacia el centro de la tierra, recoge ambos cordones en tu corazón, toma una respiración profunda, toma conciencia de todo tu cuerpo, repasalo, desde la cabeza hacia los pies, cómo un escaner, cabeza, cuello, hombros, brazos, tórax, espalda, abdomen, cadera, glúteos, muslos, rodillas, tobillos, pies, dedos de los pies, y comienza a mover los dedos de los pies, los dedos de las manos, comienza a mover los hombros, y a estirar los brazos, para que poco a poco estirándote bien, ir abriendo poco a poco los ojos, para volver poco a poco, progresiva  paulatinamente, aquí y ahora.

Meditación canalizada por Natividad Martín desde los Registros Akashicos