Escritura Meditativa

Escribir puede ser si así lo deseas en un acto totalmente meditativo, en una acción de vaciado de tu mente, especialmente de todos esos pensamientos tóxicos, dañinos.

Escribir además puede ser una puerta a tu yo más profundo, puede ser una vía de acceso a la sabiduría cósmica, puede ser una forma muy efectiva de canalizar.

Para practicar puedes hacerlo de dos maneras principalmente: la clásica con papel y boli y la moderna ante un ordenador, ambas son igualmente válidas, igualmente saludables.

Puede ser positivo que realices previamente algún tipo de ritual que sea agradable para ti, como sugerencias puedes practicar durante unos instantes la respiración consciente o la meditación de un minuto, puedes poner una música agradable, o simplemente permitir que el silencio lo inunde todo, puedes tener un cuaderno y un bolígrafo “especiales” para este fin, puedes encender un incienso, que purifique el ambiente, puedes encender una vela que ilumine tu camino, tu vida y este momento que te estás dedicando a ti mismo, pues finalmente es de esto último de lo que se trata.

Una vez ante la hoja en blanco, tranquilo, deja que ese blanco te inspire, permite que la mano escriba sola sin juicios.

No es necesario hacer una gran redacción, ni muy extensa.

Es posible que en un inicio si no tienes costumbre, te cueste un poco, pero si le dedicas tiempo y algo de dedicación, con cierta frecuencia, verás que puede convertirse además en un gran placer, que te aportará gratas sorpresas, pues serán frecuentes las veces que te asombres con las palabras y frases que han aparecido en el papel.

Puedes comenzar contando al papel lo que te inquieta, lo que te ocurre lo que te preocupa, al escribirlo lo ordenas en tu mente, le das luz, lo transmutas, deja que salga todo, es solo para ti, vacíate, disfruta, permite.

Escribe sin prisa, solo estar ante el papel y la posibilidad ya es muy sanadora, es posible que te aporte mucho sin haber escrito a penas una palabra.

Escribir te puede proporcionar una autentico vía de conexión con tu Sabiduría Interior. Plantea una pregunta en tu interior y permite que surja la respuesta a través de tus manos, hacia la hoja en blanco.

Escribe las preguntas para las que necesites respuesta y deja que tu interior, la vida y las casualidades te presenten las respuestas.

Escribe palabras sin más sin buscarle un sentido, sin buscar una coherencia, como un juego, disfruta de dibujar cada letra, olvida los significados.

Puedes dedicar 5 minutos o 5 horas, lo interesante es que encuentres al menos una manera de conectarte contigo mismo, de escuchar tu voz, de atenderte, de reconocer las luces y las pistas que vas dejando en tu camino.

La escritura es una forma muy práctica y sencilla de estar en un estado meditativo, te ayuda a vaciar tu mente y a acceder a esa parte sabia que hay en ti.

Se perseverante, cuídate.

Importante y necesario es el tiempo que dedicas a tu crecimiento interior, contigo mismo, en tu propia soledad, en tu propia compañía, aprendiendo a valorar, apreciar y reconocer tu propia presencia, tu propia vida.

Igualmente es importante y necesario que busques y encuentres uno o varios grupos de personas junto a las cuales puedas compartir tu proceso, ante las cuales puedas sentir aprecio y reconocimiento al tiempo que ofrecer a los demás miembros lo mismo.

Todos estamos de paseo por la vida, ahora el siguiente paso es disfrutar del paseo estando vivos en la vida.

Un abrazo de corazón

Natividad Martín